Ana me tiene hipnotizado vivo alrededor de lo que ella me hace creer. Esta semana de vacaciones me la pase estudiando y me valió Ana y comí, aparte que tenía que subir por la regla (he pensado en la incapacidad que podría tener en un futuro si quisiera tener un bebé hay meses en que Ana no deja que la regla aparezca y me da miedo que tenga consecuencias más graves); bueno volviendo al punto he subido de peso estoy en los 43.700 ahora esta semana vuelvo al caos de mi cabeza pensando y contando calorías.
En no caer en la tentación de comerme esa paleta que me regalaron ni en comer a menos que sea en un caso extremo. Me siento terrible viendo que la comida entra por mi boca y es deliciosa y más miedo me da no poder parar y comer y comer. No me gusta Mía, creo que es suficiente con Ana.
Últimamente ella me distorsiona hasta casi alucinar (bueno más de lo normal) que por lo más mínimo que ingiera aun agua voy a verme súper gorda e inflada.
Estuve pensando y reflexionando acerca de mi vida y aunque no quiero echarle la culpa del todo, el detonador de mi enfermedad es mi madre. LAS COSAS NO ESTÁN BIEN CON ELLA. Con decirles que ni me habla me trata mal y hasta cierto punto trato de comprenderla ha de ser una verdadera decepción que la hija a la cual manipulaba y obedecía sin reprochar está sumida en sus pensamientos y no es capaz de llenar los estereotipos que quería para mí. Recuerdo que cuando pesaba más ella me decía que estaba más llenita, y a veces hasta gorda según con cariño; ahora me dice que soy una flaca con cuerpo de niña.
Prefiero un cuerpo de niña a un cuerpo lleno grasa y lonjas por todos lados.
Sueño con llegar a mis 40 y ahora no hay nadie que me detenga parece que se hartaron de decirme come, bueno mi papá me lo dice pero pues no está muy al pendiente de los que hago.
Quiero empezar a tomar salbutramina, el hambre a veces me mata por estar comiendo estos días me acostumbre a sentirme llena y ahora a es difícil.
Las amo prometo pasar a saludarlas cuanto antes. Tengo montones de tarea.
Besos



